Una actualización personal y por qué nuestras clínicas gratuitas han estado en pausa
Muchos de ustedes nos han preguntado cuándo será nuestra próxima clínica gratuita.

Esos mensajes significan muchísimo para mí porque estos eventos están entre las cosas que nuestro equipo más disfruta hacer. Lo que comenzó como una idea para ofrecer atención dental de emergencia gratuita ha crecido mucho más allá de lo que imaginé: se ha convertido en jornadas completas de salud comunitaria.
Además de la atención dental, hemos integrado arte en vivo, poesía, música en vivo, comida saludable, recursos para el ciclismo, jardinería, acupuntura y evaluaciones y educación sobre salud naturopática. Muchas personas han aportado su tiempo, sus talentos y su creatividad sencillamente porque quieren hacer el bien.
Nuestra ilusión es crear un espacio donde las personas puedan recibir atención, descubrir recursos, disfrutar y sentirse parte de una comunidad, sin importar su situación económica. En un momento en que tantas familias enfrentan una presión económica cada vez mayor, poder ofrecer esta experiencia sin costo tiene un significado especial.
Estas jornadas se han convertido en una hermosa expresión de lo que podemos construir juntos. Nos dan muchísima alegría como equipo, y sé que también son importantes para quienes participan y aportan.
Me encantaría estar anunciando hoy nuestra próxima fecha. En cambio, quiero compartir un poco de contexto sobre por qué no hemos podido programarla.
Suelo ser muy abierta sobre lo que ocurre detrás de cámaras en Dorado Dental Wellness. En este momento, hay aspectos de mi vida de los que no puedo hablar en detalle mientras haya asuntos legales pendientes. Pero sí puedo compartir que nuestra familia y nuestro negocio han estado atravesando varias situaciones difíciles que han tenido un impacto considerable en mi tiempo, mi energía y mi bienestar.
Cuando la participación comunitaria se vuelve personal
Fuera de la práctica, mi esposo y yo nos involucramos en nuestra asociación de residentes porque nos importa profundamente el lugar donde estamos criando a nuestros hijos. Queríamos aportar a una comunidad donde las personas se sientan seguras, conectadas y con la oportunidad de participar en las decisiones que afectan sus hogares y sus familias.
Esa participación dio paso a desacuerdos sobre transparencia, información financiera y los procedimientos establecidos en los documentos que rigen nuestra comunidad. Con el tiempo, la experiencia se volvió profundamente personal y angustiante.
Quiero ser clara sobre lo que eso significa. He recibido expresiones que he vivido como amenazas e intimidación hacia mí, mi familia y mi negocio. En otras expresiones se hizo referencia a conexiones en el gobierno y se transmitió la intención de actuar contra nosotros. No puedo verificar de manera independiente esas supuestas conexiones ni lo que alguien se propone hacer. Pero el miedo que esas expresiones han causado es real.
Entiendo que cuestionar prácticas establecidas puede retar la manera en que siempre se han hecho las cosas. La inmensa mayoría de las personas con quienes nos relacionamos, de distintas culturas y trasfondos, han sido receptivas y nos han brindado su apoyo. Hemos construido relaciones significativas acercándonos a los demás como seres humanos y buscando puntos en común. Estas experiencias particulares han sido aterradoras precisamente porque se alejan tanto de la conexión que normalmente hemos encontrado aquí.
Y ese miedo no se limita a mí. Se extiende a mi esposo y a nuestros hijos pequeños. Cuando las expresiones también van dirigidas a nuestro negocio, pienso en las 15 personas que empleamos y sus familias, en los otros 10 a 15 contratistas con quienes trabajamos con frecuencia y en los miles de pacientes que dependen de nosotros para el cuidado integral de sus familias. Siento una enorme responsabilidad hacia las personas cuyo sustento y cuidado están vinculados a esta práctica.
Un incidente posterior con un vecino dio lugar a alegaciones contra mi esposo que rechazamos. Hay un proceso judicial pendiente y, por recomendación de nuestros abogados, estoy limitando lo que comparto al respecto.
Es difícil descansar y recuperarte cuando las circunstancias en tu propio vecindario te impiden sentir tranquilidad en tu hogar. Es difícil seguir dando lo mejor de ti cuando tanta de tu energía se está destinando a manejar conflictos, documentar lo que ocurre y proteger a tu familia.
Somos personas perseverantes y contamos con apoyo. Pero ha dado miedo atravesar esta situación. Honestamente, nunca imaginé que abogar por una comunidad más saludable y feliz me haría sentir en la mira de amenazas e intimidación.
Seguimos amando nuestro hogar. Seguimos queriendo criar a nuestros hijos aquí. Y sigo creyendo que hacer preguntas y participar en las decisiones de nuestra comunidad debería ser posible sin temor a consecuencias personales.
Otro reto en la práctica
Al mismo tiempo, estoy enfrentando mi primera demanda laboral.
Esta surgió luego de una revisión interna de preocupaciones relacionadas con una exempleada. La honestidad y la confianza son fundamentales en mi manera de dirigir esta práctica, especialmente en el campo de la salud, donde pacientes y colegas dependen de que actuemos con integridad.
Rechazamos las alegaciones y las estamos atendiendo a través de nuestra aseguradora y nuestros abogados. Mientras el caso siga pendiente, respetaré el proceso y la privacidad de las personas involucradas, por lo que no compartiré los detalles en esta actualización.
Incluso con apoyo profesional, responder a una demanda requiere mucha atención y recursos. El peso emocional no desaparece cuando me pongo el uniforme o entro a atender a un paciente.

Por qué comparto esto
En conjunto, estas circunstancias me han llevado al límite de mi capacidad de maneras que no anticipé.
He trabajado muchísimo para formar el equipo adecuado e incorporar a la doctora indicada, la Dra. Aly, para que nuestra práctica pudiera crecer, nuestros pacientes tuvieran continuidad en su cuidado y yo pudiera encontrar un poco más de balance entre el trabajo que amo y la familia que amo. Justo cuando todas esas piezas estaban encajando, la vida me dio un sartenazo en plena cara. Honestamente, así se ha sentido.
Soy dentista de familia, y creo que parte de la conexión que mis pacientes sienten conmigo nace de lo mucho que me importa cómo se sienten. Noto su ansiedad. Me importa lo que están cargando más allá del motivo de su cita. Esa empatía es una de mis mayores fortalezas como profesional de la salud, pero también hace que las dificultades personales de ser dueña de un negocio me golpeen fuerte.
Construir un negocio y una vida como inmigrante añade otra dimensión. Sigo aprendiendo a navegar diferencias culturales y a abogar por cambios en entornos que no siempre me son familiares. Me importa profundamente aportar a esta comunidad, y estas experiencias han tenido un verdadero costo emocional.
Algunos pacientes han expresado frustración cuando no he estado presente en sus citas. Los escucho y lo entiendo. Su tiempo importa, al igual que la relación y la confianza que han construido conmigo. Merecen una comunicación clara sobre quién los va a atender y qué pueden esperar.
Estoy profundamente agradecida con la Dra. Aly y con nuestro increíble equipo por asegurarse de que nuestros pacientes sigan recibiendo una atención cuidadosa y compasiva mientras yo no he estado en mi mejor momento. Haber construido una práctica con personas en quienes confío tanto me ha permitido tomar un respiro necesario. Estoy trabajando con ellas para comunicar con mayor claridad cualquier cambio en mi disponibilidad.
Nuestras clínicas gratuitas requieren mucha planificación, coordinación, recursos y mi participación directa. En este momento, he tenido que concentrarme en nuestros pacientes actuales, en apoyar a nuestro equipo y en cuidar de mi familia y de mi propia salud. Eso ha significado posponer un trabajo que nos da mucha alegría a mí y a tantas otras personas.
Aquí comparto mucho sobre conexión, comunidad y cómo construir vidas más saludables. Hablar con honestidad sobre mis propios límites también forma parte de esa conversación.

Lo que viene
Nuestro compromiso con el acceso al cuidado de la salud sigue firme. Todavía no tengo una fecha para anunciar nuestra próxima clínica gratuita, y quiero que la próxima que compartamos sea una que podamos cumplir con confianza.
Mientras tanto, seguiremos compartiendo recursos educativos y cuidando a los pacientes que ponen su confianza en nosotros todos los días.
Gracias a todas las personas que han preguntado por las clínicas, que se han interesado por nuestra familia o que han tenido un gesto de cariño con nuestro equipo. Esos detalles han significado más de lo que quizás se imaginan.
Me sigue importando profundamente construir una comunidad más saludable, más feliz y más conectada. Estas experiencias han sido agotadoras, pero no han cambiado ese compromiso. Ahora mismo, sostenerlo significa darme el espacio para atender lo que tengo de frente y poder seguir presente para el trabajo y las personas que amo.
.png)



Comentarios